martes, 20 de junio de 2017

El caso de Rosa Parks

10/3/2009, por UNICEF en Para el aula

Rosa Parks: Un asiento reservado a los derechos civiles


 Foto policial de Rosa Parks, tras ser arrestada
Imagen 1: Esta es la foto policial que tomaron de Rosa Parks en la oficina del sheriff de Montgomery el día de su arresto.
El 1 de diciembre de 1955, en Montgomery (Alabama, EE.UU.) Rosa Parks volvía de su trabajo como costurera en unos grandes almacenes. Al subir al autobús tomó asiento en la parte de atrás, en los lugares permitidos para ciudadanos de color (negros, mulatos, indígenas, orientales…). A medida que el autobús recorría su ruta comenzaron a faltar asientos y quedaron de pie algunas personas.
Al darse cuenta de que había gente blanca de pie, el conductor paró el autobús para pedir a tres mujeres negras que se levantaran. Rosa Parks se negó a hacerlo, y no lo hizo ni cuando el conductor amenazó con denunciarla. Finalmente Rosa Parks fue arrestada, enjuiciada y condenada por transgredir el ordenamiento municipal.

¿Por qué estaba cansada Rosa Parks?

Rosa Parks dijo tiempo después que no se levantó “porque estaba cansada”, pero no se refería a cansancio físico: como muchas otras personas en su situación estaba cansada de ser tratada como una ciudadana de segunda.
 
 Fotografía del interior de un autobús en Texas en la década de 1950, en la que la gente de color está en los últimos asientos
Imagen 2: La segregación racial en los autobuses relegaba a la gente de color a la última fila de asientos 
Cada autobús de Montgomery tenía una sección para gente de color. Esta sección no era de un tamaño fijo, sino que variaba según la colocación de un cartel. Las cuatro primeras filas solo eran para blancos y los asientos de atrás, para negros (que eran más del 75% de los usuarios). Los negros solo podían sentarse en las filas de en medio si no había blancos de pie. Si llegaba un usuario blanco, tenían que irse atrás, quedarse de pie o salir del autobús. El conductor del autobús podía reducir el espacio permitido a los negros, o incluso quitar el cartel de delimitación.
Incluso subir al autobús suponía un problema: los negros tenían que pagar su billete entrando por la puerta delantera, para luego salir y entrar por la trasera. En ocasiones el autobús cerraba sus puertas mientras iban de una puerta a otra, dejándolos en tierra después de haber pagado su billete.
Durante años la comunidad negra protestó por estas injusticias sin resultado.

Una persona, miles de seguidores

Rosa Parks pertenecía a una asociación a favor de los derechos civiles. Sus compañeros comenzaron una protesta poco después de que fuera arrestada:
Mensaje radiofónico anunciando la protesta : "Estamos pidiendo a todos los negros que no suban a los autobuses el lunes, en protesta por el arresto y el juicio. Puedes faltar a clase un día. Si trabajas, coge un taxi o camina. Pero por favor, que ni los niños ni los mayores cojan ningún autobús el lunes. Por favor, permaneced fuera de los autobuses el lunes”

 Fotografía un autobús de los que existían en Estados Unidos en la década de 1950
Imagen 3: Este es un autobús de la línea que utilizaba Rosa Parks. Actualmente se encuentra en el museo Henrry Ford 
El “lunes” de protesta duró más de un año. Durante 381 días, la población negra de la ciudad de Montgomery se negó a subir a ningún autobús. El boicot a la compañía de transportes implicó a unas 42.000 personas, que suponían el 70% de los usuarios de los autobuses.
Las autoridades creyeron que, siendo ciudadanos pobres con grandes familias que tenían que desplazarse grandes distancias para ira a trabajar, la protesta no duraría mucho. Pero los ciudadanos se unieron masivamente a la protesta pacífica y encontraron alternativas de transporte: taxis, camionetas, coches particulares compartidos, bicicletas, o simplemente, andar varios kilómetros todos los días.

  

Y la ley cambió

 Fotografía de Rosa Parks sentada en un autobús delante de un hombre blanco
Imagen 4: Esta foto fue tomada el 21 de diciembre de 1956. La prohibición ya había sido abolida y Rosa Parks se sienta en las primeras filas. Su actitud serena y no violenta se convirtió en su seña de identidad.
Finalmente, en noviembre de 1956, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos declaraba inconstitucional la segregación racial en los autobuses. La orden del Tribunal Supremo llegó a Montgomery el 20 de diciembre. El 21, la población negra volvió a subir a los autobuses, solo que ahora podían sentarse donde quisieran.
Cuando Rosa Parks decidió no levantarse de su asiento, cambió las leyes de su país. No fue la primera persona que se rebelaba contra unas normas injustas, pero las circunstancias la llevaron a convertirse el la “madre del movimiento de los derechos civiles”.
Tras su muerte a los 92 años, en octubre de 2005, Rosa Parks fue velada en el Capitolio de Washington. Ha sido la primera mujer y la segunda persona de raza negra en recibir este honor, concedido sólo a 28 personas en la historia de los EE.UU.
Rosa Parks : “No tenía ni idea de lo que mis acciones podrían provocar. Cuando me arrestaron, no sabía como reaccionaría la comunidad. Me gustó que hicieran lo que hicieron al no subirse a los autobuses.”

  

El largo camino hacia el final de la segregación racial

 Fotografía tomada en Estados Unidos en 1939, en la que se ve a un hombre negro bebiendo en una fuente autorizada para personas de color
Imagen 5: Un hombre bebe de una fuente en la que hay separación para negros y blancos. La segregación causa gran incomodidad a muchas personas en su vida diaria. Pero se introduce en la sociedad hasta tal punto, que puede llegar a parecer natural a mucha gente, que ni siquiera la percibe.
La segregación racial es una manifestación del racismo. Supone llevar las ideas racistas a la práctica institucional y limitar los derechos civiles de ciertas personas por su color de piel.
En los países donde la segregación racial ha sido efectiva, las personas de determinado color han carecido de derechos como el voto, el acceso a la educación o la atención médica y han sido separados en los lugares públicos. El acceso a muchos lugares públicos, como cafeterías, cines, playas o baños, era prohibido o restringido.
En Estados Unidos, donde la esclavitud de la población negra fue abolida en 1865, el racismo continuó formando parte de la vida cotidiana hasta un siglo después. En 1964, el Acta de Derechos Civiles puso fin a la discriminación en lugares públicos, en el gobierno y en el empleo. Gracias a esta ley ha habido un gran cambio en la sociedad de este país, aunque algunos estados, como Alabama, continúan manteniendo leyes de segregación racial que se resisten a abolir.
 Fotografía de un cartel estadounidense de la primera mitad del siglo XX que señala una sala de espera para gente de color
Imagen 6: Este cartel indicaba, en un local de una población de Estados Unidos, dónde estaba la sala de espera reservada a gente de color.
Aún existen países que mantienen y practican leyes segregacionistas, que afectan a parte de sus ciudadanos. Y al margen de las leyes, son muchos los países que consienten que una parte importante de su población sufra discriminación por su color de piel.
La segregación racial no sólo perjudica a las personas discriminadas. Si una gran parte de la población carece de derechos humanos fundamentales, toda la sociedad sale perdiendo.

  


Un caso extremo     

 Fotografía de una playa sudafricana en la década de 1980. Un hombre negro está sentado frente a un cartel que señala que la playa es sólo para blancos
Imagen 7: Esta foto fue tomada en 1982 en Sudáfrica. El cartel indica la separación entre la playa para blancos y la playa para gente de otros colores. 
En Sudáfrica, la segregación racial ha sido tan extrema que llevó en su momento a la condena de las Naciones Unidas y al bloqueo económico y diplomático de gran número de países del mundo. El Apartheid, que es como se llamaba la ley de segregación racial en Sudáfrica, comenzó en 1948, cuando otros países del mundo comenzaban ya a dar pasos a favor de la igualdad. La ley fue abolida en 1990.
Aunque en la actualidad se hacen esfuerzos por trasladar la igualdad que reflejan las nuevas leyes a la vida cotidiana, Sudáfrica continúa padeciendo las secuelas sociales, políticas y económicas de haber discriminado a la mayoría de la población del país. Por ejemplo:
  • Actualmente la población negra continúa viviendo en los barrios a los que fueron confinados, los townships, en los que escasean servicios básicos como el agua, la electricidad o las canalizaciones de saneamiento.
  • La disparidad que ha habido durante años en el acceso a la salud o la educación ha afectado al desarrollo de generaciones enteras de sudafricanos, que encuentran ahora dificultades para integrarse en igualdad de condiciones.
  • La brutalidad vivida durante años de agitación social y represión gubernamental, ha dejado un poso de violencia que hace que algunas ciudades sudafricanas se encuentren entre las más peligrosas del mundo.

CRÉDITOS DE IMÁGENES
Imagen 1: © Montgomery County (Ala), vía Associated Press
Imagen 2: © UP/Corbis/Bettman
Imagen 3: © rmhermen
Imagen 4: © UP/Corbis/Bettman
Imagen 5: © Departamento de Agricultura de los Estados Unidos/ Russell Lee
Imagen 6: © Esther Bubley, 1943
Imagen 7: © Naciones Unidas, UN Photo #151906C

No hay comentarios:

Publicar un comentario